Julie Larson-Green

Pues tiene cara de no haber jugado ni al Tetris.

A rey caído, rey puesto. Y la vida continúa.

Julie Larson-Green será la encargada de ponerse al frente de la división de entretenimiento de Microsoft tras la marcha de Mattrick y las horas (no muchas) en las que el puesto ha sido provisionalmente ocupado por Steve Ballmer.

Con Larson-Green Microsoft incorpora un rostro serio (quizá demasiado serio…) que gobierne el caos e incertidumbre que Mattrick ha legado dentro de la plataforma Xbox One, sobre todo en lo concerniente a hardware (absurda inclusión de Kinect 2.0 como periférico obligatorio, encareciendo 100$/€ el producto final) y aspectos clave de la política de empresa y el modelo de negocio, incluidas las polémicas relativas al mercado de segunda mano, la conexión a internet obligatoria y otras lindezas.

Larson-Green, eso está claro, tiene mucho trabajo pendiente y delicadas decisiones que tomar de cara a los próximos meses, que se avecinan importantísimos para los intereses de la firma ante el lanzamiento de su nueva máquina en la campaña navideña de este año.

¿Pero quién es esta mujer?

Entró en Microsoft en el año 93 y ha trabajado en el equipo de Visual C++, Internet Explorer, FrontPage y gran parte de la familia Office hasta convertirse en una de las caras visibles del sistema operativo Windows 7. Entre sus mayores logros se cuenta el rediseño de Office junto al de su equipo con Office 2007, tras los distintos intentos de la firma de convencer al usuario para actualizar sus programas de ofimática a nuevos pero más complicados programas de oficina. Los logros de su equipo en el presente campo la llevaron a ser ascendida a vicepresidenta corporativa de gestión en programas para la experiencia Windows, que también cambiaría su diseño e ingeniaría en el sistema operativo que estaba a punto de ser lanzado. Vamos, que lleva toda la vida trabajando en todos esos programas que tanto odiamos.

¿Qué preocupa de Julie a los medios especializados? ¿Por qué no convence?

Sin duda hay algo que nos inquieta profundamente: la relación que pueda tener Larson-Green con los videojuegos, que a día de hoy parece prácticamente nula. Esta mujer tiene cara (y fama) de no haber cogido un mando en toda su existencia.
Más allá de la relación del sistema operativo en ordenadores con la propia consola de Microsoft, se antoja complicado hallar alguna mención de la empresaria en la que se hable de los videojuegos o el sistema de la firma, por lo que parece más que justificado el escepticismo de la prensa especializada.
¿Sonará creíble su mensaje? ¿O hablamos de un nuevo elemento frío que nos hablará de videojuegos sin haber puesto un dedo en ellos en toda su vida?

No la vamos a enterrar antes del preámbulo, pero no cabe la menor duda de que aunque Mattrick hiciese (algunas) cosas buenas a lo largo de los últimos años a pesar del desafortunado desenlace de su carrera en Redmond, se echa mucho de menos una figura que rebose carisma y que demuestre que realmente sabe de videojuegos (como era el caso de Peter Moore, actualmente en Electronic Arts). De hecho, ¿Por qué no contar con Phil Harrison? Al menos hablaríamos de una figura que sabe qué significa ser gamer y que seguramente haría un papel digno para Xbox y su futuro. ¿Y Phil Spencer…?

Algo está claro, y es que la figura de Larson-Green, a bote pronto, no representa una figura sólida, creíble y convincente en el sector del videojuego.

Microsoft… te estás luciendo 😉

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