A todos nos gustan las imágenes detalladas y bien definidas, el HD empachado de píxeles, los contornos y shaders suavecitos. Las tecnologías y motores gráficos avanzan a paso de Galactus, con la ventaja de que en poco tiempo (nosotros los gamers) experimentamos mejoras espectaculares en el apartado técnico de los juegos, si bien padeciendo el claro inconveniente de esa puñetera obsolescencia que nos hace pasar por caja, irremediablemente, año sí, lustro también.

the witcher 2 assassins of kings

Cómo relaja pasear por una arboleda ‘high definition’.

Claro que a todos nos gusta desenterrar de vez en cuando los clásicos añejos y rejugarlos en nuestras vetustas consolas del pasado. Hay algo nostálgico y ñoño en ello (y bonito, si nos apuráis). Los viejos arcade nunca mueren, y el acto de sacarlos de su estuche, cargarlos en una máquina del siglo pasado, blandir de nuevo un mando prehistórico y gozarlos una vez más cual imberbe muchachada (con todos esos píxeles ciclópeos, los sprites cuadriculados y unas melodías MIDI tan machaconas como inolvidables), le pone los pelos como alcayatas a cualquiera que peine alguna cana en esto de los videojuegos.


Mola lo viejo y retro; ‘Maldita Castilla’, un juego actual de estética cretácica (el ‘Ghost’n Goblins’ ibérico)

Es un hecho. Nuestra realidad, sea justo o no, crece exponencialmente, camina deprisa y en una sola dirección. Partícipes de esa evolución imparable y ansiosos por descubrir y experimentar cualquier indicador de futuro, de revolución tecnológica, no podemos resistirnos a exigir, comprar y probar lo último. Lamentablemente, haciendo oídos sordos a cualquier otra demanda de innovación, ya sea relativa al desarrollo de nuevas IAs, a la amplitud de posibilidades de interactuación y causalidad en entornos virtuales, o a la capacidad de crear y transmitir emociones (del ente sintético al ser humano), los estudios desarrolladores y la industria en general han impuesto la máxima de que todo atisbo de modernidad pase, fundamentalmente, por un incremento de la potencia técnica, especialmente gráfica, de hardware y software.


‘Agni’s Philosophy’: gráficos next-gen que se caga la perra.

No nos engañemos, esta última generación se lo ha jugado todo a una carta, la del aspecto visual, con la conquista del fotorrealismo y la Alta Definición (y el 3D… y el 4K…). Los juegos se parecen cada vez más a las películas (y lo que es peor, las películas a los videojuegos), y eso, tiene su lado bueno, ya que garantiza un alto grado de inmersión frente al televisor. Pero qué coño, la imagen no lo es todo. El sector tiene ahora mismo una larga lista de retos, lagunas y asignaturas pendientes, y muy poca facha de querer o poder cambiar las cosas.
Así que en GAMEBEATS os traemos no una, si no tres raciones de potencia gráfica. Y como nos encanta crear polémica, debate e insana reflexión, lo hacemos comparando, siempre odiosamente, el apartado visual de distintos juegos y plataformas. Tres casos de tócate los cojones.

1. ¿DA MÁS CANGUELO EN HD?

Se trata de ‘Resident Evil: Revelations‘, el juegazo de Nintendo 3DS lanzado a principios de 2012 (premiado con un 82/100 en Metacritic y un 8.5/10 por IGN), que abandonará su nintendera exclusividad el próximo 23 de mayo, luciendo palmito HD en consolas de sobremesa y compatibles con el sobrenombre de ‘Unveiled Edition’ (y del que ya hemos hablado en GAMEBEATS más de una vez). No entramos a valorar ahora otra cosa que el acabado visual de este port (que no remake), prácticamente idéntico en mapeado y jugabilidad al original, que Capcom ha barnizado, como es lógico, para las consolas más potentes. El título, que alcanzó en su versión 3DS el techo gráfico de la portátil, se nos muestra ahora con texturas en alta resolución a tutiplén, en escenarios y personajes, y algún que otro efecto de iluminación conseguido y resultón. Por su precio (50 pavos en consola, 40 si lo queréis en PC), no esperábamos precisamente la panacea padre, ni siquiera el acabado gráfico del polémico ‘Resident Evil 6’, pero en foros y redacciones everywhere, se ha tachado reiteradamente el encofrado gráfico de esta edición de sobremesa de pobre y desamparado, indigno de la serie ‘Biohazard’. ¿Vosotros qué opináis? 😉


2. EL HARDWARE CONSOLERO ESTÁ EN CRISIS.

Comparar la versión para consolas del recién horneado ‘Crysis 3‘ con la de PC es como mezclar churras con merinas, o considerar de la misma ralea a Charlize Theron y Carmen de Mairena. Una carnavalada del quince. Sin ánimo de levantar ampollas ni provocar urticaria pigmentosa en los sufridos usuarios de XBOX 360 y PS3, enseñamos aquí este vídeo demostrativo de una realidad más bochornosa e indiscutible cada día. Tercera iteración de la crisis gráfica:


Controversia al canto: el PC, en constante (e imparable) crecimiento, mejorando su arquitectura y prestaciones a base de RAM, tarjetas gráficas y APIs/controladores a cholón (todo junto, eso sí, costando un parné), ya era una plataforma más potente en tareas gráficas que las consolas de la competencia en el año 2007*, hasta el punto de que en los últimos años éstas han abandonado forzosa y definitivamente su rol de dignas contendientes. Simplemente, no hay color. Incluso expertos en la materia como Chris Roberts (el amigo del kickstarter), no se cortan el pelamen al afirmar que los actuales ordenadores ya son más potentes que las consolas next-gen**, incluso las que todavía no tienen fecha de lanzamiento. Oh My God!

La última palabra siempre la tiene el estudio desarrollador (de turno) y su habilidad para crear mundos creíbles, texturas y alumbrado realistas y, en definitiva, gráficos coquetones y bien optimizados que expriman al máximo hardware y engine (por poner tres ejemplos puñeteros, recuérdense ‘Uncharted‘ de Naughty Dog, ‘Alan Wake‘*** de Remedy o ‘The Witcher 2: Assassins of Kings‘**** de CD Projekt RED, títulos todos con mucho fundamento). Pero llega un momento en que la distancia entre tecnologías y lo que con ellas podemos ver resulta insalvable. SONY y Microsoft lanzan cada generación grandes sistemas para jugar, de eso no cabe duda, pero no como para plantar cara al ordenador durante demasiado tiempo, mucho menos los (famosos) diez años de vida que Kutaragi garantizó, por ejemplo, para su Playstation 3. Y esto es así, sin vuelta de hoja ni letra pequeña. Esa discordancia y desafinada diacronía entre plataformas, muy condicionada por el distinto modelo de negocio aplicado a cada una de ellas, tiene sus secuelas y daños colaterales; no hay más que echar un vistazo a los foros (donde cada uno defiende su maquinita a cualquier precio y caen hostias como rosquillas), o inclementes comparaciones como las que aquí os enseñamos. ¿Es un juego mejor a base de teselados, multithreadings, sombra aquí y sombra allá?

*Año en el que Crytek sorprende al mundo con su nuevo engine y los mejores gráficos vistos hasta el momento, que, c’est la vie, ninguna consola podía ya reproducir… (sí, hablamos del primer ‘Crysis‘, un FPS  en formato sandbox… de hace 6 años)

**La pionera y novata Wii U, buque insignia de Nintendo Company Limited, no se libra de la quema. No ofrece ni la definición ni la distancia de dibujado que muestra un PC apañao (es más, su apartado técnico sólo puede sorprender, si acaso, al usuario que viene de jugar, dando saltitos y haciendo gestos al aire, con una Wii, consola requiescat in pace y poco potente que, amigos, no se llevaba muy bien con el HD):

***Aún siendo ‘Alan Wake’ uno de los títulos más currados de todo el catálogo xboxer, si echamos un ojo a la versión para PC, no se libra de mofa y escarnio, notándose al vuelo quién baila con la más fea:

****Y otro tanto si desnudamos en el mismo escaparate al Geralt de Rivia de XBOX 360 y PC…


3. MÁS VALE ALIEN CONOCIDO QUE MARINE POR CONOCER.

No hace mucho contábamos aquí la historia de uno de los desarrollos más interminables y farragosos de la historia de los videojuegos. Tras seis largos años, multitud de colaboraciones, demoras varias, (desafortunados) cambios de rumbo y un mix de ‘enredos y embustes edición coleccionista’ protagonizados por el CEO Randy ‘trolas’ Pitchford, la desarrolladora tejana Gearbox lanza en enero de este año (bajo el mecenazgo de SEGA) ‘Aliens Colonial Marines’. Llamado a ser el juego definitivo dentro del universo creado hace 34 años por Ridley Scott y H.R. Giger, y esperado por los fans de la serie con una mezcla de deseo y zozobra pocas veces vista en el sector, finalmente,  no ha gustado a nadie y ha decepcionado a todos. GAMEBEATS lo analizó en profundidad en su dossier ‘XENOMORFOS DE PACOTILLA‘, dejando claro que son muchas las razones por las que el juego se ha convertido, por derecho propio, en el fiasco del año. Pero eligiendo una al azar, llama especialmente la atención que un título de 2013 presente un apartado técnico de principios de generación, hasta el punto de que ‘Aliens vs Predator’, el FPS de Rebellion que pudimos jugar a principios de 2010, muestre unos gráficos más trabajados y una iluminación más efectiva. La vergüenza padre, en definitiva.

Haceros un favor: no compréis este juego.

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